La Gran Cascada, Cerro Santa Lucía, 1874
LA GRAN CASCADA. "Representa esta lámina, junto con el paisaje más agreste del Santa Lucía, la vista del efecto más hermoso a que se prestan las diversas cañerías de agua que en todas direcciones i en una extensión de varios kilómetros circundan i cruzan el Paseo. Pone esta caída de agua, que en nada desdice de las más selváticas i pintorescas de los Andes, en comunicación directa el lago superior del cerro, que mide 264 metros cuadrados; i contiene 660 metros cúbicos de agua, con el depósito inferior cuya superficie es de 95 metros cuadrados con capacidad para recibir 190 metros cúbicos de agua. La diferencia de nivel entre uno i otro lago es de 53 metros i la catarata, que encuentra en su caída no ménos de seis saltos, se precipita por entre rocas atrevidas i estrechas gargantas de una altura perpendicular de más de 40 metros. A pocos pasos de la llave que regula el escape de las aguas de la cascada, desciende casi en línea recta al plano de la ciudad el cañon matriz destinado a conducir el agua del lago superior al Teatro i otros edificios públicos i particulares con el objeto de tenerlos al abrigo de los incendios, pues la presión extraordinaria de esa cañería está destinada a reemplazar en gran manera el servicio de las bombas en los barrios más ricos i más centrales de la capital. Descubre también esta lámina de la cascada el sendero de la cascada (porque en una parte cruza ésta sobre un puente) i que cuenta no ménos de 200 pisaderas. Es ésta la subida más caprichosa i romántica del cerro, i aunque la más corta es la más esforzada. Por esto la elijen de preferencia los ájiles jóvenes i las parejas felices. En sus mesetas se descansa, sus jardines perfuman el ambiente, sus atrevidas rocas ofrecen sombrío i misterio. Es esta una pequeña excursión por una Suiza en miniatura, a la cual no falta ni el ruido de las cascadas ni, en ocasiones, el rens des vaches, o el canto silvestre del minero que trabaja en sus gargantas. Las escalas del sendero parten en diversas direcciones, i al llegar a la portada están indicadas por los altos pasa-manos de fierro que sirven de protección i auxilio a los paseantes." Pedro Emilio Garreaud (1835-1875), fotógrafo francés, residió en Chile entre los años 1865 a 1875. Las fotografías muestran diversos ángulos del cerro Santa Lucía, en ese entonces cerro Huelen. Se puede apreciar la renovación del cerro gracias al proyecto de transformación de Santiago de Benjamín Vicuña Mackenna, intendente de la época. Puedes saber más de esta historia en el libro “Álbum del Santa Lucía”, Vicuña Mackenna. (Disponible en el sitio Memoria Chilena).
Licencia1874 (Ano)
Donado a enterreno.com por Biblioteca Nacional de Chile
Pedro Emilio Garreaud
Salvador Nuñez
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